Consejos de María Montessori para formar niños felices e independientes

Todo padre desea que sus hijos se conviertan en un futuro en adultos funcionales, pero por desgracia, muchas veces, los padres se la pasan encontrándoles el camino sin darles la oportunidad de hacerlo por sí mismos o limpian el desastre que van dejando tras ellos y de esta forma díficilmente lograrán su cometido.

El crecer nos hace asumir responsabilidades y para ello tenemos que dejar que nuestros hijos sean autónomos, claro que esto se logra poco a poco.

Es por eso que hemos hecho un listado de consejos que ofrece la metodología de María Montessori, mismas que ayudarán a los padres a formar niños autónomos, independientes y responsables.

Niños de 2 y 3 años

Entre estas edades, María Montessori lo llama período sensible y es en él en donde los niños ostentan su máximo potencial de aprendizaje y también son más receptivos. En este período es cuando los padres, tienen la oportunidad de orientarlos mejor.

El momento ideal para darles sus primeras responsabilidades es cuando comienzan a comunicarse y descubrir todo el mundo a su alrededor, aunque claro, estas serían supervisadas por los mismos padres.

Un buen comienzo sería que los niños aprendieran a guardar sus juguetes o cuidar de ellos para que no se rompan, ayudar a poner la mesa o vestirse solos.

Es importantes hacerlos partícipes de las tareas del hogar para que se sientan parte de él y entiendan que todos tienen responsabilidades ahí.

Niños de 4 y 6 años

Entre estas edades es indispensable que el mobiliario sea apto para que los pequeños dentro de sus posibilidades puedan hacer y sentirse partícipes y útiles. Así podrán adquirir la satisfacción de que hacen cosas y las pueden hacer bien.

Bajo la supervisión de los padres, el niño podrá comenzar a hacer sus primeras tareas en la cocina, entre ellas puede ser el preparar una ensañada, o servir en un bol su cereal favorito o servirse él mismo el desayuno.

Montessori aconseja a los padres que a esa edad los ayuden a desenvolverse en todas esas pequeñas cosas que forman parte de sus vidas cotidianas, de esa manera el niño se sentirá autónomo y motivará su independencia.

Niños de 7 y 8 años

De los 2 a los 8 años de edad el infante experimentará el momento evolutivo más importante de su vida y es cuando los padres deben de asegurar asentar su autoestima, las raíces de su identidad pero también la visión de autosuficiencia con la que seguirán creciendo sintiéndose útiles, capaces e independientes.

Entre los 7 y 8 años de edad los niños pueden hacer muchas cosas, aunque también creerán poder hacer muchas más de las que les podemos permitir, aunque darles alas está bien, también debemos guiarlos y aconsejarlos.

Entre esas edades el niño ya debe ser responsable de sus cosas, de las tareas que se le han dado en el hogar y en todo lo referente a su educación. Es indispensable mostrarles que tienen nuestra confianza para que logren con más facilidad su independencia.

Hay que entender que no todos los niños maduran al mismo tiempo ni de la misma manera, así que debemos darles responsabilidades que en verdad puedan asumir. Nunca debemos forzarlos y recordemos que toda responsabilidad dada debe ser supervisada y guiada, con cariño y sutileza.

En la tabla de tareas que te hemos presentado, podrás ver actividades que puedes encomendarles a tus hijos, siempre dentro de sus posibilidades, misma que pueden ir asumiendo según su edad.

No pierdes nada con poner en práctica este método y si puedes obtener grandes resultados.

Fuente consultada: lavozdelmuro

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