Cosas que ocurren cuando los hijos se quedan solos con papá

Ser padre no es fácil, de hecho es considerado la labor más difícil, cansada y preocupante, pero dentro de todo ello, ser padre tiene un sinfín de momentos memorables y que mejor recompensa que mirar a esa mitad tuya y mitad de la persona que amas, siendo feliz y dichoso.

Nadie nace con un instructivo para saber ser el mejor padre del mundo, por eso las primeras veces en que nos quedamos a cargo de los hijos, podemos no llegar a hacer las cosas tan brillantes pero si muy divertidas.

Tal como lo hicieron estos padres que tuvieron cada ocurrencia que seguramente lograrán sacarte una carcajada.

Todo padre aprende poco a poco y según su corazón le dicta, en ese lapso siempre habrá momentos para la risa y la diversión, si no nos crees, mira la siguiente galería que hemos preparado para ti.

Esto es lo que sucede cuando los hijos se quedan a cargo de los padres (ojo, no decimos que no lo sepan cuidar, al contrario, saben hacer la crianza mucho más divertida).

Seguro que muchos quisieran estar como este bebé.

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El cuento de Rodrigo y los pichones

Un día, aparecieron en el alféizar de la ventana de Rodrigo un montón de ramitas. Al día siguiente, paja seca y, al siguiente, un poco de algodón. Rodrigo no le prestó demasiada atención hasta que su madre le ayudó a comprender lo que estaba pasando. Una paloma, de las que acostumbraban a alimentar en el parque con pan y arroz, estaba haciendo un nido para sus huevos. Y había elegido la ventana de Rodrigo, lo que el niño consideró todo un privilegio.

A los pocos días, el nido estaba terminado y la paloma se pasaba largas horas allí sentada, observando la calle. De vez en cuando, Rodrigo le daba migas de pan y alguna semilla. A los pocos días, aparecieron tres pequeños huevos blancos y relucientes. Rodrigo sacó un libro de la biblioteca sobre este periodo de la vida de las palomas, desde que aparecen los huevos en los nidos. Quería saber cómo iría pasando todo. Leyó que el periodo de incubación era de unos 18 días. Es decir, el tiempo que pasan los huevos en el nido recibiendo calor.

Rodrigo observó cómo, en vez de una paloma, eran dos las que revoloteaban por el nido. Después se enteró de que, en el mundo de estas aves, el macho y la hembra se turnan para vigilar los huevos en el nido.

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A las dos semanas de que apareciesen los huevos, nacieron tres pequeños pichones, pues así se llama a las crías de paloma. La mamá paloma los vigilaba y les daba calor con su plumaje y se turnaba con el macho. Eran tan pequeños que aún no sabían ni piar, pero sí mantenerse en pie. La madre paloma les alimentaba con una especie de papilla que ella misma fabricaba y les daba con su pico.

Rodrigo miraba divertido cómo los pequeños pichones esperaban ansiosos a que fuese su turno para comer. Pero siempre respetaban el de sus hermanos. A las pocas semanas, el plumaje de los pichones, que era amarillo cuando habían salido del cascarón, pasó a ser gris, como es el de las palomas adultas. Abrieron los ojos y empezaron a ser más revoltosos en el nido.

Rodrigo y los pichonesTodos los días, nada más llegar del cole, antes incluso de merendar, Rodrigo corría a la ventana a observar a los pichones. Le encantaba ver cómo comían y poco a poco empezaban a aletear.

Unas semanas después ya sabían volar. De hecho, un día al atardecer abandonaron el nido. No sin antes despedirse de Rodrigo, que tanta compañía les había hecho. El niño pudo antes hacer unas fotos a los pichones que, cuando dejaron su ventana, ya eran auténticas palomas adultas listas para surcar los cielos.

Autor: Silvia García.
Edades: A partir de 4 años.
Valores: respeto por los animales, aprendizaje, cultura.

La rosa mas bella del mundo

Había una vez, hace mucho tiempo, una reina muy poderosa. En su jardín lucían las flores más bonitas de cada estación del año. Pero la reina prefería las rosas por encima de todas las demás. Es por eso las tenía de todas las variedades. Las rosas crecían pegadas al muro del palacio, enroscándose en las columnas y los marcos de las ventanas, penetrando en las galerías y extendiéndose por los techos de los salones, con gran variedad de colores y perfumes.

Pero, a pesar de la belleza de las flores, en el palacio solo la tristeza y la aflicción. La reina permanecía en su cama, enferma, y los médicos decían que iba a morir.

-Hay un medio de salvarla -afirmó el más sabio de los médicos que atendían a la reina-. Tráiganle la rosa más espléndida del mundo, la que sea expresión del amor más puro y sublime. Si puede verla antes de que sus ojos se cierren, no morirá.

Viejos y jóvenes de todo el reino acudieron con las rosas más bellas que crecían en todos los jardines. Pero ninguna resultó ser la que el médico decía. La flor milagrosa tenía que proceder del jardín del amor. Pero incluso en él, ¿qué rosa era expresión del amor más puro y sublime?

Los poetas cantaron las rosas más hermosas del mundo, y cada uno celebraba la suya. Y el mensaje corrió por todo el país, y llegó a cada corazón en el que el amor palpitaba.

-Nadie ha mencionado aún la flor -afirmaba el sabio-. Nadie ha designado el lugar donde florece. No son las rosas de la tumba de Romeo y Julieta o de la Walburg, a pesar de que su aroma se exhalará siempre en leyendas y canciones. Tampoco son las rosas que brotaron de las lanzas ensangrentadas de Winkelried, de la sangre sagrada que mana del pecho del héroe que muere por la patria, aunque no hay muerte más dulce ni rosa más roja que aquella sangre. Ni es tampoco la rosa mágica de la Ciencia.

-Yo sé dónde florece -dijo una madre feliz-. Sé dónde se encuentra la rosa más preciosa del mundo, la que es expresión del amor más puro y sublime. Florece en las rojas mejillas de mi dulce bebé cuando, descansado tras el sueño, abre los ojos y me sonríe con todo su amor.

Bella es esa rosa -contestó el sabio- pero hay otra más bella todavía.

-¡Sí, otra mucho más bella! -dijo otra de las mujeres-. La he visto; no existe ninguna que sea más noble y más santa. Pero era pálida como los pétalos de la rosa de té. En las mejillas de la reina la vi. La Reina se había quitado la real corona, y en las largas y dolorosas noches sostenía a su hijo enfermo, llorando, besándolo y rogando a Dios por él, como sólo una madre ruega a la hora de la angustia.

-Santa y maravillosa es la rosa blanca de la tristeza en su poder, pero tampoco es la requerida -dijo el sabio.

-No; la rosa más incomparable la vi ante el altar del Señor -afirmó el anciano y piadoso obispo-. La vi brillar como si reflejara el rostro de un ángel. Las doncellas se acercaban al altar, renovaban el pacto de alianza de su bautismo, y en sus rostros se encendían unas rosas y palidecían otras. Había entre ellas una muchachita que era la expresión del amor más puro y más sublime.

La rosa más bella del mundo-¡Bendita sea! -exclamó el sabio-, pero ninguno ha nombrado aún la rosa más bella del mundo.

En esto entró en la habitación un niño, el hijo de la Reina. Había lágrimas en sus ojos y en sus mejillas, y traía un gran libro abierto, encuadernado en terciopelo, con grandes broches de plata.

-¡Madre! -dijo el niño-. ¡Oye lo que acabo de leer!-. Y, sentándose junto a la cama, se puso a leer acerca del crucifijo que había sobre la mesita de noche de la reina.

-¡Amor más sublime no existe!

Se encendió un brillo rosado en las mejillas de la reina, sus ojos se agrandaron y resplandecieron, pues vio que de las hojas de aquel libro salía la rosa más espléndida del mundo, la imagen de la rosa que, de la sangre de Cristo, brotó del árbol de la Cruz.

-¡Ya la veo! -exclamó-. Jamás morirá quien contemple esta rosa, la más bella del mundo.

Anciano de 105 años carga en sus brazos a su bisnieto recién nacido

James Herald es un anciano de 105 años de edad al que su familia conoce cariñosamente como Pop. Ellos viven en California, Estados Unidos, y hace poco un hermoso acontecimiento llenó de alegría a la familia, ¡nació un nuevo integrante! El pequeño Easton.

La noticia era muy esperada, sobre todo por Pop, que aunque al principio se sentía inseguro de sostener a la criatura en sus brazos, fue motivado por sus nietos a no desistir, ¡y enseguida su semblante cambió por completo! En su rostro se reflejaba una gran alegría y una conexión muy fuerte con el recién nacido.

El emotivo momento fue capturado por Jason Zwolak, hijo de Pop, y lo que inició como una íntima grabación familiar se convirtió en una publicación viral alrededor del mundo, y claro, ¿quién podría resistirse a este momento? ¡Es un vínculo muy especial de más de un siglo de diferencia!

Este niño le regala un gallo a su maestra y se gana el corazón de miles de usuarios de Internet

El gesto de un niño que se las ingenió para llevarle un regalo de cumpleaños a su maestra, a pesar de no tener dinero, conmovió a miles de usuarios de las redes sociales.

La profesora, Esthefany Gutiérrez, publicó esa noble acción en su muro de Facebook.

“Hace días mis alumnos se informaron que dentro de poco festejaría mi cumpleaños, por lo que uno de ellos se paró frente a mí y me comentó:

-Maestra, yo no tendré dinero para esa fecha, pero quiero obsequiarle algo por adelantado, pues tampoco estaré en mi casa para entonces.

Yo sonreí, con un sentimiento que mezclaba la alegría y la tristeza, y le respondí que no era necesario el obsequio, su intención era suficiente.

Los días pasaron y el pequeño de nuevo buscó el momento y me comentó:

-Maestra, traje su regalo, pero está escondido porque creía que los demás profesores no me dejarían entrar con él a la escuela.

Me sorprendí y le di las gracias. Él me preguntó si podía ir por el obsequio que tenía escondido en la entrada, le respondí que sí.

Después de algunos minutos llegó cargando una caja de cartón perforada por un costado y envuelta con un hilo. Sorprendida le pregunté cómo había hecho para traerla, él me respondió:

-Es un gallito, maestra, escogí el más bonito que tenía para traérselo; no tengo dinero para comprarle nada, pero espero que le gusten los gallos. Y no se preocupe, uno de los vecinos me trajo para poder cargar su regalo.

Entonces lo abracé y le di las gracias, le agradecí no solo porque ese día regresaría caminando a su casa, tampoco por haberse tomado el tiempo de buscar una caja y prepararla para obsequiármela, por buscar entre sus vecinos a alguien que quisiera llevarlo a la escuela para poder darme el regalo, ni por el hecho de que escondió el detalle de los demás maestros, sabiendo que nadie lo dejaría entrar con un gallo al salón. Le agradecí por recordarme la razón por la que elegí ser maestra y estar diariamente frente a un grupo de alumnos, dando lo mejor cada día para que ellos sean mejores personas. Gracias por recordarme que amo mi profesión”.

Una mesera atendió amablemente a un vagabundo sin saber de quién se trataba

Muchas veces los antivalores como la soberbia y el egoísmo predominan en el ser humano. Por lo que observamos con mucha frecuencia que se ha perdido la costumbre del trato amable y cordial de las personas que nos atienden o que simplemente están en nuestro día a día.

Al parecer hemos perdido esa virtud que es tener un trato amable con nuestros semejantes. Y esto puede deberse probablemente a un agitado estilo de vida, estrés o problemas del mundo moderno que nos aquejan. Esto impide que salgan a flote todas esas virtudes de personas dignas y grandiosas que en verdad podemos ser.

En Texas Estados Unidos, María trabaja como mesera en un restaurant. Su vida dio un giro inesperado cuando un vagabundo maloliente y sucio, entró al restaurant donde ella trabaja. El vagabundo se acercó a una mesa y tomó asiento. De inmediato llamó la atención de todos los comensales presentes, captando todas las miradas.

Su apariencia estaba totalmente fuera de lugar; no encajando para nada. Pero María sin dudarlo caminó hacia su mesa y lo atendió tal como si fuera cualquier otro cliente; con la misma amabilidad y respeto.

Aquel hombre estaba notablemente muy alegre y sorprendido; había pasado mucho tiempo desde la última vez que alguien lo trató con tal respeto y amabilidad; no como un ser despreciable o un estorbo, sino como una persona digna.

“Hola soy María, yo seré quien lo atenderá esta tarde”, dijo amablemente con una sonrisa mientras le entregaba la carta. Cuando ésta se retiraba de la mesa, sus compañeras la miraban confundidas. Al reunirse con ellas, hasta le reclamaron y le exigieron que lo sacara del lugar.

Por supuesto que María se negó. Ella estaba dispuesta a atender a aquel vagabundo y no cambió de parecer, aún cuando el gerente del restaurant la amenazara con descontar de su salario el monto total del pedido si aquel hombre no le pagaba. Pero ella, como una mujer de principios, sabía lo inhumano que era negarle un plato de comida a alguien y más aún, alguien con tan evidentes necesidades.

El hombre pidió panqueques, tocino, huevos y un café. Al terminar su comida, María se acercó a él y le dijo que no se preocupara por la cuenta que eso correría por parte de ella. El hombre la miró fijamente a los ojos y con una sincera y expresiva sonrisa, agradeció su gesto y se despidió. María se acercó a recoger la mesa y se encontró con una gran sorpresa: debajo del plato encontró un billete de $100 (dólares americanos) y una nota en la servilleta, que decía:

“Estimada María”

“Usted se ha ganado mi respeto y admiración. Es muy evidente que es una mujer de principios que también se respeta a sí misma. Su trato hacia los demás es admirable Usted ha encontrado el secreto para ser feliz. Sus actos bondadosos la guiarán entre cada persona que halle en su camino”
¡Realmente, todo había sido un plan!. Se trataba del mismo dueño de esa cadena de restaurantes, quien se había disfrazado de vagabundo para conocer el trato que sus empleados le daban a sus clientes; fue como una especie de experimento.

Unas pocas semanas después, María recibió un aumento y una promoción de su puesto. Su actitud cordial, amable y desinteresada, había dado frutos; los cuales no se esperaba, pero sí, bien que merecía.

Esto nos da una gran lección de vida. Recuerda que cada persona que vemos, libra su propia batalla interna; la cual no puedes ver, ni conoces. No juzgues por las apariencias y trata siempre a los demás con amabilidad; tal como te gustaría que te trataran a ti. Hazlo sin esperar nada a cambio; hazlo solo por el hecho de saber que cada ser humano lo vale y merece ser tratado con dignidad y respeto.

Si te ha gustado y estás de acuerdo, puedes dejarnos tus opiniones en los comentarios. Y hasta puedes contarnos algún anécdota parecido que hayas vivido. Con gusto leeremos tu historia.

Fuente consultada: bles

El médico le aconsejó abortar a su bebé con Síndrome de Down y ella respondió con esta carta

Muchas personas se han tomado la libertad de utilizar la palabra “perfecto” en un sentido equivocado, pero el verdadero significado de esta palabra es bondad y excelencia. Creen que perfección es igual a no cometer ningún error y de la misma manera que perfección marca un alto estándar de belleza. Esta palabra ha traído mucho conflicto entre las personas y también ha causado mucho daño.

Un claro ejemplo de ello es la historia de Courtney Baker, una madre de dos hijos y que esperaba a su tercero cuando el médico le dijo que la bebé que estaba esperando nacería con Síndrome de Down. Después de darle la noticia el médico le recomendó deshacerse de ella.

Pero la madre no lo pensó mucho y sin importarle cómo nacería su hija, ella siguió adelante con su embarazo y dio a luz a una hermosa niña a la cual llamó Emersyn Faith.

La pequeña Emy ha traído mucha alegría a su hogar y sus padres y hermanos la aman profundamente.

Después de un año del nacimiento de la pequeña Emersyn, Courtney atravesó por un largo proceso de sanación y perdón, finalmente decidió escribirle una carta al médico que muchas veces le dijo que abortara a su bebé porque tenía Síndrome de Down.

A pesar de lo que el médico le decía, Courtney jamás pensó en deshacerse de su bebé aunque le seguía insistiendo.

A continuación te mostramos la carta que Courtney escribió para su médico:

“Querido doctor, un cordial saludo,

Ayer por la tarde una vieja amiga me visitó y me contó que su médico le mostró el ecosonograma de su bebé y le dijo: “su hijo será perfecto”. Luego ella se enteró de que su bebé nacería con Síndrome de Down, entonces volvió a acudir al médico, cuando este la vio le dijo: “se lo dije, él será perfecto”.

En esta fotografía se puede ver a Emersyn de 15 meses de edad ayudando a su madre a introducir la carta en el buzón.

“Me sentí muy agradecida por la historia de mi amiga y al tiempo muy devastada y dolida, sentí rabia por lo que pude tener pero no tuve. Sabe, ojalá usted hubiera sido ese doctor el que me atendiera”.

La madre de la pequeña necesitó más de un año para reunir el valor suficiente para poder escribirle una carta a su médico y decirle lo que sentía, ella lo hubiera querido hacer desde que estaba embarazada pero no tuvo el valor.

En la carta la madre escribió: “Lo he tenido que buscar a usted en el momento más difícil de mi vida, por mi cabeza estaban pasando muchas cosas, estaba aterrada, ansiosa y desesperada. En aquel momento no tenía idea de lo que tenía que hacer sobre mi bebé y es por eso que acudí a usted para que me ayudara. Pero en lugar de apoyarme y alentarme, me sugirió acabar con la vida de mi bebé”.

Courney explica en su carta: “Cada acción, desde abrir el buzón hasta levantar la bandera roja, era casi imposible de realizar para mí”.

“Cuando le dije como se llamaría nuestra hija, usted nos dijo si habíamos entendido que al tener una hija con Síndrome de Down nuestra calidad de vida sería baja. Incluso nos pidió que reconsideráramos seguir con el embarazo”.

“Desde ese momento comenzamos a temer ir a sus consultas o a otras. El momento más duro de mi vida se volvió insoportable y todo por ocultarnos la verdad. Nuestra hija es perfecta”.

“Tal vez pueda pensar que estoy molesta, amargada o enfadada, pero la verdad es que estoy triste. Porque usted que es la persona quien debe de llenar de alegría a las personas por decirles que un pequeño ser viene en camino, no lo hace. El hermoso milagro de la naturaleza, esos deditos, un pequeño corazoncito, pulmones, ojos y un par de orejas, no lo hacen ver mas allá de lo que usted cree que es perfecto”.

“A pesar de lo que usted piense, la verdad es que estaba completamente equivocado cuando me dijo que un bebé con Síndrome de Down nos traería una baja calidad de vida. Y sobre todo lo que más me duele es que usted le siga diciendo lo mismo a todas las madres. Lo que me hace sentir más triste es que jamás tendrá la dicha de conocer a mi hija”.

“Y aunque usted no lo crea, nuestra hija nos ha traído mejor calidad de vida y ha tocado el corazón de miles de personas. Ella nos ha dado un propósito en la vida y nos ha traído tanta alegría que es difícil expresarla”.

“Nuestra hija nos ha traído mucha felicidad, risas y los besos más dulces, es por ello que jamás cambiaría eso por nada en el mundo. Nos ha abierto los ojos y nos ha permitido conocer el amor verdadero. En verdad rezo y deseo de corazón que ninguna madre pase por lo mismo que pasé yo con usted, y también para que usted puede ver más allá de lo que resulta de un ecosonograma. Deseo que la próxima vez que vea en el vientre de una madre a un bebé con Síndrome me vea a mí y que finalmente pueda decir: su bebé es perfecto”.

Una hermosa historia que nos hace reflexionar sobre el término ¨perfección¨.

Ahora la pequeña tiene dos años y está aprendiendo a ir al baño sola. Su madre espera que el médico que la atendió durante el embarazo se de el tiempo de leer su carta. La familia Baker ya no logra concebir la vida sin la pequeña Emersyn.

Esperamos que las palabras de esta madre sirvan de reflexión para todos aquellos que piensan que los niños con Síndrome de Down sólo son un obstáculo o una carga.

Definitivamente Emersyn es perfecta por su alto grado de bondad y excelencia, pero también por traerle tanta dicha y felicidad a su familia.

¿Qué opinas acerca de la carta que hizo esta madre al médico que le aconsejó abortar a su bebé?

Nervioso taxista busca a 2 pasajeras para devolverles una bolsa negra que olvidaron en el taxi

Sin duda los actos de nobleza y solidaridad que salen del corazón de las personas, por más pequeños que estos sean, son los que nos hacen a los demás, continuar teniendo fe a la humanidad, tal como el gesto que tuvo Alex Fabio Marín, un taxista de la ciudad de Medellín, Colombia que fue el protagonista de una noticia que no tardó en viralizarse en redes.

El taxista trasladaba a una madre junto con su hija en La Alpujarra, en el centro de la ciudad, al barrio Manrique Central al norte de la ciudad. Y lo que parecía ser un viaje normal, acabó siendo el titular de muchas noticias.

Durante el camino, el taxista platicó con las pasajeras y la mujer le comentó que acababan de obtener un préstamo para reformar su casa.

Al llegar a su destino, las pasajeras pagaron 11.500 pesos que equivalen a 3.66 dólares, se despidieron del taxista y se bajaron.

Al seguir su camino, el chófer se dio cuenta de que las pasajeras habían olvidado en el taxi una bolsa negra en la parte de atrás del carro, al abrirla comprobó que se trataba del préstamo que la mujer le había contado.

La bolsa contenía 40 millones de pesos colombianos que equivalen a 12.600 dólares.

El chófer se sintió muy nervioso al tener tanto dinero en sus manos pero sabía que tenía que hacer lo correcto, así que buscó a varios colegas para lograr encontrar a las pasajeras que habían olvidado la bolsa.

Inmediatamente volvió al lugar en donde las había dejado y las encontró llorando desoladas porque habían olvidado el dinero y pensaron que no lo recuperarían.

Sin embargo, el taxista era un hombre honrado e hizo todo lo posible por encontrarlas, al entregarles la bolsa que habían olvidado, las lágrimas de ambas no cesaban.

¨La madre me dio un gran abrazo y me regaló 200 mil pesos colombianos. Ni siquiera contó el dinero, ella confío en mí y sacó esa cantidad para dármela como recompensa, yo no quería aceptarla pero ella estaba muy agradecida e insistió, solo hice lo correcto¨, dijo el taxista.

Esta situación se viralizó rápidamente, varios medios reconocieron el gran gesto del taxista y se ganó la admiración de muchas personas. Sus colegas le rindieron un homenaje por su honestidad.

Por medidas de seguridad, la pasajera no quiso hacer declaraciones ante los medios pero está infinitamente agradecida con Alex Fabio Marín, aquí las declaraciones del taxista:

Dicen que dejó de envejecer a los 20 años, ahora tiene 41 y la confunden con la novia de su hijo

El sueño de toda mujer es mantener su juventud de por vida, y siendo sinceros la mayoría no acepta su edad, en especial cuando comienzan a salir arrugas, pero todos sabemos que esto es algo natural y sin importar lo que hagamos sucederá.

Sin embargo, pudieran llegar a existir excepciones, tal y como Shimmi Munshi, una mujer que tiene 41 años de edad pero aparenta tener 20, ¡luce fabulosamente joven!

Ella tuvo un hijo a los 20 años de edad y desde ese momento ya no ha envejecido, desde luego cuida mucho su piel con diversas cremas y toma mucho agua durante el día para estar muy bien hidratada, dice que eso le ha ayudado mucho para mantener su increíble aspecto. También recomienda tomar vino tinto.

Muchas personas imaginarían que esto es un sueño hecho realidad, pero para Shimmi ha resultado un poco incómodo, especialmente cuando quiere hacer las cosas básicas de un adulto normal, como comprar alcohol, entrar a algunos sitios que son solo para adultos, etcétera, además admiten que siempre le están solicitando su identificación.

Ella dice que lo peor es cuando la confunden con la novia de su hijo, y por más que lo niegan nunca creen que sea madre e hijo pues ella tiene el rostro de una adolescente.

A pesar de todas esas situaciones ella se siente cómoda con su apariencia y muy afortunada pues en realidad muy pocas personas corren con la misma suerte que ella, a su edad muchos lucen con diversos rasgos de madurez pero ella continúa con el rostro de una jovencita.

La suerte no siempre va acompañada de perfección y aunque ella tiene lo que muchos desean, también está padeciendo algunas consecuencias. Lo que no podemos negar es que luce increíble ¿estás de acuerdo?.

Mujer de 72 años da a luz, su historia es preciosa y se ha convertido en una de las madres más adultas del mundo

Muchas personas esperan el momento ideal para tener hijos, aunque la realidad es que no existe la edad correcta para convertirse en padres, cuando algunos los tienen jóvenes les comentan que se han precipitado mientras otros cuando esperan el tiempo que consideran necesario, escuchan por ahí decir que se les habrá de pasar el avión, pero sin importar lo que esta mujer de la India escuchara, se convirtió en madre a sus 70 y tantos años de edad.

Durante toda su vida jamás pudieron concebir un hijo de manera natural, pero después de 46 años de matrimonio lo han logrado, la pareja se dio a la tarea de buscar ayuda con tratamientos de fertilidad y después de algún tiempo lograron tener un hermoso bebé y no pueden estar más felices.

Daljinder Kaur, es una mujer de 72 años y su esposo tiene 79, ellos decidieron buscar la manera de tener un hijo pues no querían quedarse sin esa bendición, así que con la ayuda de un tratamiento de fertilidad en septiembre del 2014, lo lograron.

Ella se sentía tan sola y vacía, incluso llegó a perder toda esperanza.

Aunque al final lo consiguieron, no fue una tarea fácil de realizar. El 19 de abril del 2016, Daljinder Kaur, tuvo a un hermoso bebé de 2 kilos, a quien decidió llamar Arman. Ella se convirtió en una de las madres mayores de la historia.

Aunque presentó algunas complicaciones, nada puso en peligro su vida ni la de su bebé y tomó todas las precauciones necesarias durante la gestación, después de tenerlo lo amamantó durante 3 meses.

Casi 11 meses después de tener a su hijo, los medios de comunicación la buscaron para saber cómo se encontraba ella y su hijo, para sorpresa de muchos ambos gozan de gran salud y están en una etapa llena de felicidad.

A continuación, te dejamos un vídeo que la espectacular historia de esta familia y el método para tenerlo: